| Historia
del Tatuaje Mexicano:
LÍNEAS PARA RECORDAR
Por
"El Chino"
Aunque el tatuaje
se practicó en muchas civilizaciones de la antigüedad,
en la gran mayoría de ellas, la práctica fue desapareciendo,
nuevas costumbres y formas de pensamiento desplazaron este rito
resurgido de manera determinante.
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Sammy
Ramírez y el Chino |
Se tienen
datos imprecisos de ésta costumbre en el México
Antiguo, desgraciadamente los historiadores no abundaron en estos
temas, y la experiencia del tatuaje quedò en algún
momento extinguida.
Sin embargo,
la necesidad natural del ser humano de adornar su cuerpo, encontró
cauce en sectores marginados de nuestro territorio, más concretamente
en cárceles como Lecumberri y después en la de Santa
Marta Acatitla y escasamente en grupos de marinos o de la milicia.
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Vampiro
tatuando / 1993 Expo tatuaje Neza |
Recuerdo haber
visto a principios de los 70´s, algunos tatuajes rústicos
en gente del barrio de Tepito, de Santa Julia, en la Colonia Malinche
y la 20 de Noviembre, por lo general solo se apreciaba un contorno
grueso, irregular y verdoso, sin colores, los diseños eran
demasiado simples, pero el hecho de traerlos en la piel y su significado
los dotaba de fuerza propia.
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Sean
Vázquez tatuador de Nueva York en el Zócalo,
D.F. |
A principios
de los 80`s en la calles de San Juan de Dios Guadalajara, me
tocó
en fortuna ver un Divino rostro, en un brazo, sin colores, las
líneas
me asombraron, eran precisas y continuas, delgadas, nunca había
visto algo parecido, el tatuaje había sido hecho por el
Gûello,
cuando lo conocí ya tenía ese estilo de trabajo fino
y cuidadoso, era emocionante ver eso, la manera en que iba dejando
trabajar la máquina de motor, delineando lentamente, tomando pausas
y esmerándose en los detalles, transmitía la sensación
de disfrutar el tatuaje y además hacia unas máquinas
de motor sumamente pequeñas pero precisas y nada ruidosas.
Casi al mismo
tiempo, en Tepito, el Mister Lee había conseguido máquinas
profesionales y diseños de la vieja escuela, su repertorio
era abundante y tenía mucha seguridad en su trabajo,
ocasionalmente trabajaba a pulso, él ya aplicaba líneas
gruesas y colores sólidos que hacían mas notorios
los tatuajes.
Él trabajaba en su estudio en un tapanco en la calle de
Florida y a fuera sobre la banqueta ponía fotos grandes
de sus trabajos y de sus viajes.
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Giovanni
(1» Expotatuaje D.F. 1993) |
En seguida
la escuela Tapatía tomaría auge, los estudios
de Guadalajara en el Parían contaban ya con dibujos
en la paredes , el estilo era una mezcla entre la vieja escuela
y el arte chicano, muchos tatuadores desfilaron en esos lugares,
SAMMY, EL GÜERO, CHAVA,
EL GUELLO, MARTIN, EL TORO, EL SOCIO que después vino a
trabajar a Tepito, EL YOGUI y otros, trabajaban frecuentemente,
recuerdo que en aquellos tiempos el GÜERO en la tienda del
PUNTO NEGRO, era bastante desenvuelto con las máquinas profesionales.
Ahí
en el Parian, vi por primera vez una aguja plana con el SAMMY,
además
algunos como EL GÜERO Y EL GUELLO tuvieron la oportunidad
de trabajar tatuando en California.
Volviendo
a Tepito, por aquel tiempo uno de los tatuadores con mayor destreza
y habilidad era RAMÓN, EL CARACOL, hermano del DAVIDSON y del
POSTE que también tatuaban, disfruté viendo algunos
retratos y trabajos grandes que hacían, él rellenaba
en ese tiempo con dos agujas, y ocasionalmente improvisaba con
una soltura digna de admirarse.
El Ruso, ahora en Cancún gustaba mucho dibujar por aquel
tiempo, hacia dibujos a tamaño carta y los firmaba con
el nombre de EMANUEL, en ese entonces le decían SCUBY. Él
hacia maquinas de motor muy ingeniosas, en algunas de ellas por
medio de unos resortes insertaba la aguja, él conocía
el oficio de relojero y aplicaba algunos mecanismos de ese tipo
a las máquinas y a los eliminadores.
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| Chacal
en la 1» Expotatuaje en 1993 tatuando a Hoglan |
También
el CHAVA de Neza era ya en aquel tiempo un tatuador muy hábil,
como además era artesano, sus máquinas rotatorias le
quedaban bastante bien, con él hicimos alguna vez la
primera máquina de bobinas con un mecanismo de timbre zumbador,
como los que se usaban en las escuelas para llamar a recreo.
Poco después
surgieron los tatuadores del Chopo, las estrellas de Rock adoptaron
el tatuaje y éste empezó a popularizarse, gente
como EL RUSITO, EL PIRAÑA, EL RICHIE, EL CHOMPIS, EL
KULEY Y GABY EL CARNICERO, eran buenísimos, ellos aplicaban
diseños
surgidos de la cultura del rock y esto fue renovador. Recuerdo
que el Gaby montó en un motorcito un pequeño
esmeril con el que afilaba sus agujas de chaquira para que
hicieran trazo más delgado, también en aquel
tiempo viene ya el esfuerzo sincero y comprometido del RUSITO
por investigar y conocer mas a cerca de este arte y de lo relacionado
con la cultura mexicana. El fotógrafo
ISAAC EL DESESPERADO reunió diversas imágenes de
los tatuajes de esta época en el Chopo, en un interesante
libro que hoy es pieza de colección.
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Ray
en la 1» Expo tatuaje en 1993 |
ABEL del Rosario
es otro tatuador de antaño, que hacía unas máquinas
rotativas bastante buenas, luego hacia otras con los mecanismos
de una rasuradora montada en una pieza de aluminio, tiempo
después
fabricaba máquinas de bobinas bastante efectivas y tanto por sus
rumbos como después en provincia ha hecho bastante historia.
En los 90`s
llegaron las revistas Americanas de tatuaje que mostraban nuevas
facetas de este arte, surgió la necesidad de profesionalizarse,
gente como RAY (ahora en los Ángeles), MANUEL (Q.E.P.D),
KARISMA, ALFREDO MATA, y otros brindaron una nueva e importante
actitud y disposición a la higiene y a los métodos
de trabajo, lo que mostraba una nueva orientación
que sería
fundamental en este periodo.
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Alfredo
Mata (Puebla, 1994) |
La visita
de experimentados tatuadores a los primeros eventos en el país,
también marco nuevas etapas en la manera de trabajar.THOMAS
LCKHART, SEAN VASQUEZ, PACO EXCEL, fueron los primeros en exhibir
su proceso al momento del tatuaje y de compartir sus técnicas
con los tatuadores de México, estimulando una escena
que crecía rápidamente.
En la colonia Guerrero del D.F. Humberto Rivera, un artista nato
supo asimilar muy bien un estilo mexicano propio y transportarlo
con habilidad al tatuaje, aunque su trabajo es poco conocido, es
un punto obligatorio de referencia en el desarrollo de este arte
en México.
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Thomas
Lockhart de Canadá
Expotatuaje 1993
Atizapán de Zaragoza Edo. de México
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Otro artista
meritorio, que tiene bastantes imitadores (generalmente fallidos)
es Ernesto Ortiz, fue el primero en dar vida y movimiento a la piedra
prehispánica y materializarla en la piel, su versión
del Dios Quetzalcoatl, una serpiente emplumada abarcando media espalda,
que realizó a mediados de los 90’s iluminó la
escena del tatuaje y sin quererlo trazó una ruta que coleccionistas
deseosos de poseer un arte mexicano renovado no dudaron en seguir.
Las habilidades de Ernesto para transformar todo tipo de esculturas
prehispánicas en imágenes llenas de vida y adecuarlas
al arte del tatuaje han trascendido fronteras.
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Humbert
tatuando en Expo tatuaje 1993
Atizapán de Zaragoza Edo. de México |
Felizmente
en este proceso, algunas imágenes mexicanas como la Santísima
Muerte, los luchadores o la calavera de azúcar terminaron
incorporándose al gran repertorio mundial y artistas de todo
el mundo las trabajan bajo diversos tratamientos. Las consecuencias
de esto las veremos próximamente; las perspectivas del tatuaje
mexicano son distintas a las de hace años, se han generando
una serie de condiciones que transforman gradualmente el tatuaje
en México y muchos artistas de las mas diversas maneras aportan
su creatividad ala continuación de esta historia en nuestro
país.
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