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Rituales
de la piel:
ESCARIFICACION
El dolor es momentáneo, la marca es para siempre…
Arte milenario, tan antiguo como el hombre mismo, que tiene sus
orígenes en el Continente negro: África.
Fue allí,
donde las escarificaciones se utilizaron por primera vez, los guerreros
se hacían marcar cara y cuerpo como un símbolo de
valentía o para demostrar que eran poseedores de grandes
dotes en la caza de animales grandes y peligrosos.
Mientras que
las mujeres trazaban símbolos tribales en el vientre y en
las nalgas probablemente con un significado erótico.
Fue
allí donde se comenzó la asociación entre lo
ornamental y la belleza física, entre la magia y el rito.
Así,
llega hasta nuestros días la manera de hacer permanente una
sensación o un momento especial en nuestras vidas, porque
cicatrizar la piel es un hecho que no puede desligarse del sentimiento,
ya que lo exterioriza y lo ostenta.
¿Qué
es la escarificación?
Es un proceso
similar a los tatuajes, en el sentido de que se corta la piel para
marcarla de forma permanente, aunque sin utilizar pintura para ello.
Cuanto más profundo sea el corte, mayor es la posibilidad
de tener una buena cicatriz, el color de esta puede variar dependiendo
de la piel de la persona, puede ser más clara o más
oscura que su tono.
La
condición de la piel también es importante para saber
si la cicatriz se va a elevar (queloide) o no.
Aunque, existe
la manera en que se puede provocar la cicatriz queloide, en África
se hacia un ungüento con lodo y hierbas y se ponía en
la cicatriz, sin embargo por razones de higiene se ha sustituido
eso por la henna, que es parecido en sustancia y consigue los mismos
resultados.
La forma más
común de crear este arte sobre la piel es seguir un diseño
pintado sobre la dermis con un escalpelo o una cuchilla afilada;
también hay quienes utilizan las maquinas de tatuar sin pigmento
de forma que solo produzca la cicatriz.
Existen nuevos
métodos, quizá un poco más extremos que solo
son utilizados por verdaderos expertos cómo pueden ser los
huesos o las piedras.
Hay también quienes utilizan el frotamiento de tinta para
darle color.
Formar
parte de este ritual, hace que nuestra piel hable y viva por ella
misma, y nos identifique con nosotros y con nuestro entorno, el
encuentro de las cuchillas con la piel nos marca oficialmente los
inicios de una nueva forma de estabilidad.
Para finalizar,
existe una teoría en la que se dice que ante dolores intensos,
la mente se abre y permite aprender con rapidez y facilidad. Y es
allí en el dolor mismo, donde expiamos y aprendemos, el premio
es que el dolor desaparece pero lo aprendido es eterno.
*Agradecemos
a Elmer su ayuda para la realización de este artículo.
Contacto: “Mundo Maya”
e-mail: pervermaya_2099@hotmail.com
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